
Abogados sin fronteras Canadá (ASFC), a través de su oficina en Guatemala y del Bufete jurídico de derechos humanos, han podido contribuir en brindar a las víctimas de graves violaciones a sus derechos humanos, el acceso a una representación y defensa digna ante los tribunales de justicia nacional e incluso internacionales.
Es así como ASFC en Guatemala, ha apoyado y dado especial seguimiento a casos como Plan de Sanchéz, Río Negro, Dos Erres, entre otros. De esta forma ha podido ser parte importante de este proceso histórico, que ha marcado un antes y un después en el Estado de Guatemala.
Dentro del contexto de la política de gobierno de los años 80´s, se dieron múltiples y cruentas violaciones a los derechos humanos de miles de guatemaltecos, siendo el saldo la muerte de miles de personas, la desintegración de muchas familias y un tejido social que hasta ahora comienza a sanar.
Uno de las masacres realizadas contra ciudadanos no combatientes fue la conocida como las Dos Erres, la cual se realizó en el mes de diciembre del año de 1982 por fuerzas militares y oficiales de la patrulla elite kaibil en la aldea Las Cruces, municipio de la La Libertad, departamento de Petén.
Muchas son las historias que contar sobre este lamentable acontecimiento, pero en esta ocasión relataremos la historia de Tranquilino Castañeda y Oscar Ramírez Castañeda.
Tranquilino Castañeda era un habitante de las Dos Erres; como la mayoría de los hombres de dicho parcelamiento, él se dedicaba a cultivar la tierra y a cuidar de su familia.
Para la fecha en la cual se realizó la masacre, Tranquilino era padre de 9 hijos y en fechas próximas de 10 y abuelo por primera vez, puesto que su esposa e hija se encontraban en estado de gestación.
En la madrugada del 6 de diciembre fue atacada y masacrada el parcelameinto de las Dos Erres, utilizando las formas más crueles, violentas y degradantes de exterminio, sin distingo alguno de edad o condición física. Los hombres fueron golpeados y asesinados, las mujeres fueron golpeadas, violadas y asesinadas y los bebés y niños fueron tirados a un pozo.
Dentro de las víctimas de este terrible suceso se encontraba la familia completa de Tranquilino, es decir todos sus hijos y esposa.
Tranquilino no se percata de lo que está pasando porque se encontraba trabajando la tierra a muchos kilómetros de distancia de donde estaba su familia y se entera de lo sucedido tres meses después.
Con esa terrible verdad que se convirtió en su realidad vivió Tranquilino Castañeda hasta sus 72 años, un suceso que marcó su vida y lo llevó a transitar caminos de soledad, dolor, tristeza y frustración a tal grado que nunca rehízo su vida y por muchos años ingirió bebidas alcohólicas.
Pero algo que no sabía Tranquilino era que el día de la masacre en realidad no perdió a toda su familia, Alfredito, uno de sus nueve hijos, había sobrevivido.Alfredo, en ese entonces, con tan solo tres años de edad, fue tomado por un teniente del ejército, Oscar Ovidio Ramírez Ramos, quien lo incorpora a su familia y lo inscribe como su hijo con el nombre de Oscar Alfredo Ramírez.
Por su corta edad y posiblemente por lo trágico del evento, Oscar no tiene ningún recuerdo de lo ocurrido en las Dos Erres, por lo cual él había llevado una vida normal, sin ninguna duda sobre su pasado y creyendo que su padre (ya fallecido) era un héroe militar, recuerdo e imagen que prefiere conservar.
Aura Helena Farfán, actual presidenta de FAMDEGUA, organización socia de ASFC, se ha dedicado a encontrar a familiares de víctimas producto del conflicto armado interno, y fue quien se propuso investigar el paradero de Oscar en base a los relatos de los detenidos del caso.
En una ocasión mostró a Tranquilino, una fotografía de algunos niños de las Dos Erres y después de un momento señaló con su dedo y dijo: “Esta es una hijita mía, se llamaba Maribel”, dijo sonriendo. Luego reconoció a muchos de los niños de la aldea mostradas en las fotografías.
No fue hasta el año 2011, producto de una llamada que le realiza la fiscal guatemalteca Sara Romero, que se decide a hacerse la prueba de ADN, y fue el 8 de agosto de 2011 que se confirman los resultados de que Tranquilino y Oscar eran padre e hijo respectivamente .
Ni Oscar ni Tranquilino podían creerlo, era algo tan grande para ellos…significaba un rayo de luz y de alegría en medio de toda esa historia funesta y triste que había atormentado tanto tiempo a Tranquilino.
Desde que se enteraron de la noticia, ambos se pusieron en contacto y entablaron una relación a distancia, puesto que Oscar, ahora de 33 años, se encuentra viviendo desde 1998 en Massachusetts, Estados Unidos de América .
Finalmente el lunes 28 de mayo Tranquilino Castañeda viajó a Nueva York, donde pudo abrazar por primera vez a su hijo y conocer a sus nietos y nuera.
Pese a la crueldad y lo inhumano de lo ocurrido en las Dos Erres se empiezan a escribir nuevas líneas en la historia guatemalteca, líneas de verdad, justicia y paz. Es satisfactorio poder contar una historia como esta y ser testigos de cómo la vida muchas veces devuelve lo que se creía perdido y de una nueva razón para continuar luchando.
El cambio en Tranquilino fue evidente, su alma volvió a conocer la alegría, tiene nuevamente una familia y se le ve caminando por las calles de la costa de la mano con su novia.
Para obtener más información sobre el caso de Las Dos Erres y la historia de Tranquilino, pueden consultar el sitio web del programa This American Life: