
Le lundi 3 septembre 2012, le nouveau processus de paix entre le gouvernement colombien et le groupe guérillero FARC-EP (Forces armées révolutionnaires de Colombie – Armée du peuple) a été lancé publiquement (1). Cette annonce donne suite à plus d’un an et demi de conversations secrètes qui ont abouties à la signature d’un « accord général pour la résolution du conflit » à La Havane, à Cuba et sur lequel se baseront les négociations.
Durante toda esta semana la Corporación Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo (CAJAR, www.colectivodeabogados.org) recibió en Bogotá a una Comisión Internacional encargada de realizar una auditoría social y política a su trabajo en pro de la defensa de los derechos humanos y la lucha contra la impunidad. Esta auditoría forma parte de la respuesta del CAJAR a los ataques, amenazas, hostigamientos y señalamientos de que ha sido víctima la organización y sus miembros en los últimos meses, especialmente a raíz del escándalo de las falsas víctimas de Mapiripán (http://www.asfcanada.ca/documents/file/mapiripan_espagnol.pdf).
Los días 28 y 29 de abril, tuve la suerte de viajar con un representante de la Corporación Colectivo de abogados José Alvear Restrepo (“CCAJAR”) al Consejo Comunitario de La Nupa, ubicado en el suroccidente del país en el municipio de Tumaco, departamento de Nariño. El propósito de nuestra visita era acompañar los talleres de fortalecimiento de procesos colectivos con comunidades afrocolombianas organizados por el CCAJAR. La importancia de fortalecer estos procesos radica en la débil presencia del Estado y las pobres condiciones de seguridad en la zona, debido a la realidad del conflicto armado interno en la región.
A pesar de las numerosas dificultades observadas en La Nupa, también pude visitar un proyecto de recuperación de cultivos tradicionales e identificar une seria de recursos que, con las condiciones necesarias, podrían permitir a los habitantes de la región de proteger sus derechos individuales y colectivos fundamentales.
Selon un représentant de l’Asociación de pequeños mineros de Marmato, des sociétés minières ont commencé à acheter des titres miniers sur le Cerro del Burro en 2004 en vue d’exploiter ses ressources aurifères à grande échelle, sans consultation particulière des habitants du village. La minière canadienne Gran Colombia Gold estime les réserves disponibles à 12,4 millions d’onces d’or et 64 millions d’onces d’argent, soit une vraie fortune si l’on compte que l’once d’or se vend à environ 1 650 USD !