Según información recibida por Abogados sin fronteras Canadá (ASFC), el pasado 14 de junio, miembros de la comunidad indígena Embera Dobida de Eyakera, en el municipio de Unguía (Chocó) recibieron nuevas amenazas en contra de su vida y su integridad física como consecuencia del proceso de reivindicación y exigencia de los derechos sobre el territorio que ocupan. En específico, las amenazas habrían sido dirigidas en contra del Cabildo Mayor de Asociación de Cabildos Indígenas Kuna, Embera, Katío (ACIKEK), Pedro Chamarra y la comunidad de Eyakera.
El 23 de mayo de 2011, la Honorable Corte Constitucional de Colombia mediante sentencia T-433/11 tuteló el derecho a la propiedad territorial en conexidad con el derecho constitucional fundamental a la vida de la comunidad Embera Dobida de Eyakera – reiterando que el ejercicio efectivo del derecho al territorio es esencial para la supervivencia de dicha comunidad –, ordenó al Instituto Colombiano de Desarrollo Rural (INCODER) que retomara el proceso de reconocimiento y titulación del resguardo indígena Embera Dobida de Eyakera y solicitó a la Defensoría del Pueblo que acompañara dicho proceso.
Dicha sentencia es el resultado de más de 16 años de reivindicación del derecho al territorio de la comunidad de Eyakera, cuyos miembros fueron víctimas de desplazamiento forzado en los años 1997 y 2000. Desde el año 2002, la comunidad reinició el proceso de constitución del resguardo y titulación de su territorio colectivo. Sin embargo, este proceso no ha podido culminar todavía, debido en parte a que mientras la comunidad reivindica 5.000 hectáreas de territorio el INCODER únicamente ha registrado 483 hectáreas como pertenecientes a las familias Embera Dobida de Eyakera. La Corte considera que esta situación constituye “un altísimo riesgo de que estas comunidades permanezcan en situación de vulnerabilidad, por la ausencia de un territorio debidamente reconocido y amparado por un título colectivo”.
En el territorio donde se ubica la comunidad indígena de Eyakera confluyen varios elementos que ejercen presión sobre el mismo y aumentan el nivel de vulnerabilidad de sus miembros, afectando el ejercicio de sus derechos colectivos: desde hace varios años hay presencia de colonos; el territorio se ubica en un corredor estratégico y en una zona rica en recursos naturales; y hay presencia de actores armados legales e ilegales que se disputan el control social y territorial.
Por esta razón los líderes indígenas de la zona, y en especial el Cabildo Mayor de ACIKEK Pedro Chamarra, pero también los líderes indígenas Eliecer Chamarra, Luis Ángel Chavari y Romario Majore de los resguardos Embera Chidima y Pescadito en el municipio de Acandí (Chocó) han sido objeto de amenazas e intimidaciones de manera reiterada, situación que se ha agravado en los últimos días a raíz de nuevas amenazas proferidas de manera directa en contra de Pedro Chamarra.
ASFC junto con la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC) acompaña a las comunidades indígenas del Norte del Chocó en un proceso de fortalecimiento del litigio estratégico para la protección y garantía de sus derechos fundamentales y territoriales.
ASFC expresa su profunda preocupación por la situación que enfrentan los líderes de la zona y solicita al Estado colombiano que adopte las medidas necesarias para garantizar su integridad física y proteger su derecho a la vida.
Así mismo, ASFC solicita al Estado colombiano que dé cumplimiento a las órdenes emitidas por la Honorable Corte Constitucional en la sentencia T-433/11 así como en el Auto 004 de 2009, que reconoce el riesgo de exterminio que sufren algunos pueblos indígenas por causa del conflicto armado y su situación de especial vulnerabilidad. En este sentido, el reconocimiento formal y real de su derecho al territorio se constituye en un elemento fundamental para proteger y garantizar los derechos individuales y colectivos de los pueblos indígenas y sus miembros, y en este caso particular de la comunidad Embera Dobida de Eyakera.